Qué es un terrario cerrado y cómo funciona

Si alguna vez has visto un tarro de cristal cerrado con plantas vivas dentro y te has preguntado cómo es posible que sobrevivan sin regarlas, esta es la explicación.

Un ecosistema en miniatura

Un terrario cerrado es un recipiente de cristal con tapón en el que conviven plantas, musgo y varias capas de tierra. Al estar cerrado, el agua que hay dentro no se pierde: circula una y otra vez, igual que en un bosque.

El ciclo del agua, dentro de un cristal

  1. Evaporación: la luz calienta el interior y el agua de la tierra y de las hojas se evapora.
  2. Condensación: el vapor choca con el cristal, que está más frío, y se convierte en gotas. Por eso ves vaho.
  3. Riego: las gotas resbalan por el cristal y vuelven a caer sobre la tierra.

Y vuelta a empezar. Por eso un terrario cerrado casi nunca necesita agua.

Qué hay dentro, capa a capa

  • Drenaje: una capa de grava o piedra volcánica en el fondo, para que el agua sobrante no pudra las raíces.
  • Carbón activo: ayuda a mantener el ambiente limpio y evita malos olores.
  • Sustrato: la tierra donde crecen las plantas.
  • Musgo y plantas: especies que viven bien con mucha humedad y luz suave, como las fittonias.

Qué necesita para estar bien

  • Luz indirecta: cerca de una ventana, pero nunca al sol directo.
  • Temperatura estable: lejos de radiadores y aire acondicionado.
  • Casi nada de agua: solo una cucharada si ves la tierra seca durante varios días.

Si quieres saber más, tienes nuestra guía de cuidados para principiantes. Y si te apetece tener el tuyo, echa un vistazo a todos nuestros terrarios, hechos a mano en Orihuela.